{"id":162,"date":"2021-02-06T13:03:24","date_gmt":"2021-02-06T16:03:24","guid":{"rendered":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/?p=162"},"modified":"2021-02-07T12:01:56","modified_gmt":"2021-02-07T15:01:56","slug":"la-impaciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/la-impaciencia\/","title":{"rendered":"La impaciencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Daniel Feierstein<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-163\" width=\"512\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia-600x400.jpg 600w, https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia-300x200.jpg 300w, https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia-768x512.jpg 768w, https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/impaciencia.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda: &nbsp;<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/photos\/q0qePDsp0Ic?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Alexander Lam<\/a>&nbsp;en&nbsp;<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/search\/photos\/anger?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Unsplash<\/a><br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un elemento que sirve para comprender el comportamiento social en pandemia es la dificultad creciente para aceptar el aplazamiento de la gratificaci\u00f3n, algo que puede servirnos para analizar algo m\u00e1s tranquilos la cuesti\u00f3n de la vuelta a clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Branko Milanovic, economista serbio, ha analizado el rol de la impaciencia, en este art\u00edculo sobre el fracaso de muchas sociedades occidentales en la lucha contra la pandemia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque es interesante llamarlo impaciencia, en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos se vincula m\u00e1s a la infantilizaci\u00f3n de los comportamientos sociales que caracteriza esta etapa de la construcci\u00f3n de subjetividad y su expresi\u00f3n en la dificultad para aceptar el aplazamiento de la gratificaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto Freud como Winicott han trabajado mucho esta conquista en la construcci\u00f3n de la subjetividad humana, algo que tambi\u00e9n han constatado las neurociencias: muchas veces resignar algo en el presente constituye la posibilidad de un mejor desempe\u00f1o o un logro futuro<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta capacidad humana milenaria se ha visto fuertemente atacada en este momento del capitalismo, que busca atizar el consumo v\u00eda la satisfacci\u00f3n inmediata: el reino de la tarjeta de cr\u00e9dito reemplazando a la tarjeta de ahorro, algo muy bien trabajado por Zygmunt Bauman y otros<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de sacrificar algo en el presente en aras de conseguir algo mejor en el futuro, la conminaci\u00f3n de la subjetividad contempor\u00e1nea es comprometer el futuro en aras de disfrutar el presente. El cambio clim\u00e1tico es uno de los mejores ejemplos de sus consecuencias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pandemia nos ha confrontado con este obst\u00e1culo, de un modo harto evidente: el virus no vive m\u00e1s de 15 o 20 d\u00edas pero numerosas sociedades fracasaron en sostener el cumplimiento de los 20 d\u00edas de restricciones a la movilidad sin numerosas violaciones<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ergo: las restricciones deb\u00edan &#8220;renovarse&#8221; (la cuarentena que parec\u00eda &#8220;interminable&#8221; en AMBA) y\/o se abandonaron, aceptando &#8220;que mueran los que tengan que morir&#8221; y convenci\u00e9ndose de la ineficacia de cualquier medida de cuidado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate de aquellos d\u00edas parec\u00eda una discusi\u00f3n con un ni\u00f1o cuando a los gritos de &#8220;no podemos vivir encerrados&#8221; se opon\u00eda el argumento &#8220;se trata solo de 20 d\u00edas que debemos respetar&#8221;. Las restricciones se extend\u00edan porque no se respetaban, generando un c\u00edrculo vicioso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta dificultad para el aplazamiento de la gratificaci\u00f3n o la aceptaci\u00f3n de cualquier sacrificio se observa ahora en el debate sobre la posibilidad de apertura de la presencialidad escolar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cualquier decisi\u00f3n que contemple el principio de realidad debe tomar una decisi\u00f3n entre dos sacrificios distintos: mantener virtualizada la educaci\u00f3n hasta vacunar masivamente o encarar una estrategia para bajar significativamente los contagios antes de abrir las escuelas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta estrategia de baja de contagios puede hacerse de dos maneras: cierre muy estricto y total de actividades por 3 o 4 semanas o cierres intermitentes, selectivos y planificados por 3-4 meses. En un caso la baja es instant\u00e1nea, en el otro gradual. Dos sacrificios distintos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el reclamo de apertura de escuelas no contempla ninguno de estos sacrificios. Nuevamente es un razonamiento infantil: &#8220;quiero las escuelas abiertas y no quiero ninguna restricci\u00f3n a la movilidad ni cierre de nada&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como no se quiere aceptar ning\u00fan sacrificio, se pasa r\u00e1pido a la proyecci\u00f3n: la culpa es de los docentes que no quieren ir a dar clases (como si no hubiesen dado clases durante todo 2020, teniendo adem\u00e1s que pagar por sus instrumentos de trabajo y comprometer tiempo no pago)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un virus de transmisi\u00f3n a\u00e9rea es inimaginable un protocolo escolar sensato: las escuelas no tienen la ventilaci\u00f3n necesaria, los maestros &#8220;taxi&#8221; circulan por distintas instituciones, las aulas tienen tres veces m\u00e1s ni\u00f1os de lo recomendable, no hay medidores de CO2, etc<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00fanico modo de una vuelta viable a clases presenciales ser\u00eda con un n\u00famero de contagios m\u00e1s bajo (preferentemente un n\u00famero que rondara entre 500 y 2000 casos detectados diarios a nivel nacional), seg\u00fan recomendaciones del CDC u otras estimaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Texto tomado del hilo del Twitter del autor:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<a class=\"twitter-timeline\" data-width=\"500\" data-height=\"750\" data-dnt=\"true\" href=\"https:\/\/twitter.com\/DanielFeiers?ref_src=twsrc%5Etfw\">Tweets by DanielFeiers<\/a><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Feierstein Un elemento que sirve para comprender el comportamiento social en pandemia es la dificultad creciente para aceptar el&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad-y-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":201,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions\/201"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/patriaproductiva.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}